miércoles, 9 de octubre de 2013

BLOQUE 1. ARTÍCULO. (BORRADOR 1)


Artículo 1. Literatura infantil. 

En el presente artículo voy a detenerme primero en cuestiones teóricas relativas a la literatura infantil, como el concepto de literatura infantil y la situación actual, para centrarme en una segunda parte en aplicaciones didácticas y propuestas pedagógicas que considero interesantes para mi futura actuación docente. Para llegar a las conclusiones expuestas he consultado el bloque teórico de la asignatura así como la documentación complementaria. También he investigado leyendo libros y artículos referentes al tema. He contrastado asimismo lo investigado con mi propia experiencia como estudiante y como profesora.

Para entender el concepto de literatura infantil hay que detenerse en primer lugar en el de “literatura” y en segundo lugar en el de “infantil”. Como se menciona en el bloque teórico para que un texto se considere literario tiene que cumplir cuatro requisitos:

a) Objetivo artístico; es decir la creación de arte mediante las palabras.

b) Predominio de la función poética del lenguaje

c) Pertenencia a uno de los tres géneros literarios: poesía, narrativa o teatro

d) Texto de ficción.

En este sentido es fundamental diferenciar literatura de paraliteratura, pues en muchas ocasiones se ha considerado literatura infantil lo que en realidad era paraliteratura. Así ha ocurrido con textos que aun teniendo muchas similitudes con los literarios diferían sobre todo en el objetivo, que era principalmente moralizante. Un ejemplo son los cuentos de Perrault, cuentos morales y didácticos y no historias de mero entretenimiento.

Es literatura “infantil” porque está destinada a los niños. Se podría considerar que la frontera entre literatura infantil y juvenil está en los 12 años aunque por supuesto los límites son relativos dependiendo en gran medida de los intereses y desarrollo de cada niño en particular.

Es sobre todo en la segunda mitad del siglo XX cuando se va consolidando el género de la literatura infantil con el paso de textos paraliterarios a literarios. Se pasa del objetivo didáctico al objetivo artístico y los personajes arquetípicos y planos se convierten en personajes reales, con los que el lector infantil se identifica mucho más. Destacan escritoras como Gloria Fuertes, en cuyos cuentos la imaginación no tiene límites hasta caer el llamado “nonsense” donde se producen escenas aparentemente disparatadas pero que contribuyen ,como expone Consuelo Armijo (“El nonsense, un arma contra las mentes cuadradas”),a desarrollar la imaginación del niño y a ensanchar su espacio mental frente al mundo pragmático de los adultos donde parece que sólo lo racional tiene cabida. Sin embargo y como señala Ana Garralón (“La literaratura infantil en la España de los noventa”), queda mucho camino por recorrer para que la gran parte de la literatura que se publica destinada a los niños sea realmente literatura infantil. Según esta autora existe una gran cantidad de obras comerciales en las que la calidad literaria deja mucho que desear: personajes planos, ambientes conocidos, desenlaces previsibles, lenguaje directo y escaso en recursos literarios etc.

 

Respecto a la educación literaria me ha parecido muy interesante el libro Literatura Infantil y Juvenil y educación literaria, del autor Pedro C Cerrillo . Este autor señala la importancia del cambio de paradigmas educativos en la materia de literatura donde se va adquiriendo cada vez más conciencia de la importancia de pasar de la enseñanza de contenidos literarios a una enseñanza enfocada a que el alumno aprenda a leer, a gozar con los libros y a valorarlos, es decir, a hacer posible la experiencia personal de la lectura. Para llegar a alcanzar este objetivo es necesario que el lector vaya desarrollando la competencia literaria, con el fin de que pueda sacar el mayor provecho de esta experiencia. Esta competencia es una noción compleja pues no sólo indica competencia lingüística, sino también capacidad por parte del lector de descifrar la simbología de la obra literaria, de hacer inferencias con su experiencia previa, de utilizar la imaginación y conjugar lo leído con lo imaginado etc. Esta competencia se puede enseñar ya desde la escuela mediante actividades que pongan en marcha los mecanismos utilizados para conseguir una lectura gratificante y provechosa.

Mi experiencia como alumna de la asignatura de literatura ha sido en general negativa. Recuerdo especialmente la experiencia ardua de la lectura del Lazarillo de Tormes en 5º de primaria. Me pareció una tarea muy difícil por la complejidad del lenguaje y además me resultó muy aburrida por no identificarme en absoluto con el personaje. Desde la luz de lo leído entiendo mi desagrado ya que ni la lectura ni las actividades propuestas eran adecuadas a mi edad. Para que un texto motive a los alumnos es fundamental tomar en cuenta sus intereses y su nivel de desarrollo lingüístico, cognitivo , emocional. También es importante que los niños puedan identificarse con los personajes y las situaciones vividas por ellos. Es esencial en este sentido que los personajes sean reales y no estereotipados y las situaciones cercanas a los contextos de vida de los lectores.

Como profesora de inglés en secundaria he participado en actividades de animación a la lectura. Así una vez a la semana llevábamos a los alumnos a la biblioteca del centro. El primer día les mostrábamos la forma en que los libros estaban ordenados y los procedimientos para sacar un libro. Después tenían que escoger un libro en inglés adecuado a su nivel y leerlo para posteriormente rellenar una ficha. Disfrutaban mucho el momento de escoger el libro, pues se sentían con la libertad de escoger un texto que respondiera a sus intereses y no un texto impuesto. Creo que esta idea de libertad del lector es muy importante pues de ella resulta en gran medida que una lectura sea motivadora. Si volviera a vivir esta experiencia didáctica habría suprimido la actividad posterior a la lectura de rellenar la ficha, pues es esta una actividad de contenidos y no enfocada a mejorar la competencia literaria. Habría tratado de proponer una actividad más motivadora donde los alumnos compartieran de forma amena y natural sus experiencias de lectura con la clase.

Como propuestas didácticas para motivar a los niños a leer se me ocurre a la luz de lo leído y de mis experiencias lo siguiente:

-Escoger cuidadosamente libros de lectura apropiados, con historias y personajes con los que los niños se puedan identificar. Si es posible ofrecer diversas opciones para que puedan escoger en función de sus intereses.

-Presentar actividades creativas enfocadas a mejorar la competencia literaria y no a aprender contenidos: actividades de inferencias con situaciones vividas por ellos que se asemejen a las presentadas en el texto, actividades donde tengan que utilizar la creatividad e imaginación: inventar otro final para una historia, dramatización o plasmación plástica de un poema, etc.

-Compartir las experiencias lectoras creando espacios donde los alumnos puedan comentar sus lecturas. Un ejemplo es crear un blog llamado “el rincón del lector”.

-Maximizar las posibilidades de lectura ofreciendo tiempos de lectura así como espacios adecuados. Se me ocurre la idea de crear una biblioteca en la propia clase con libros que los propios niños aporten y que podrían comentar a sus compañeros e intercambiar. Se podría dedicar un tiempo a la lectura cada día, premiar a alumnos que terminen pronto otras actividades con un tiempo para leer. También en este sentido sería interesante sacar el máximo provecho a la biblioteca del centro, ofreciendo a los alumnos la posibilidad de leer en este espacio privilegiado con frecuencia.

-Realizar proyectos comunes con otras materias. Se me ocurre un día dedicado al libro en el que  se trabaje la experiencia literaria desde las diferentes áreas y en los distintos ciclos y se haga una puesta común en el salón de actos . En Educación Física se puede hacer un baile que escenifique un poema, en Educación Artística creaciones que visualicen una experiencia literaria etc.

Como conclusión, la realización de este artículo junto con el proceso de reflexión  e investigación requerido me ha ayudado a tomar conciencia de la importancia de ponerse en el lugar del lector para intentar comprender su mundo de percepciones y así poder proponer lecturas y actividades adecuadas, formativas y motivadoras.

Artículos, libros y webgrafía consultada

Armijo Consuelo “El nonsense, un arma contra las mentes cuadradas”(CLIJ,45,28-31)

Garralón Ana “La literatura infantil en la España de los noventa”(Cuatrogatos. número 3,   julio-septiembre 2000)

Cerrillo, P (2007) Literatura infantil y juvenil y educación literaria: hacia una nueva enseñanza de la literatura. Barcelona. Ed. Octaedro. ISBN 978-84-9921-085-8

Del Amo, José Manuel. Literatura infantil: claves para la formación de la competencia literaria. (Aljibe, 2003)

http://plandelectura.mec.gub.uy/innovaportal/file/34692/1/formacion-lector-literario.pdf

1 comentario:

  1. Buen trabajo, Ana. Para mejorarlo, puedes atender a estas indicaciones:

    - La idea de estos artículos es extraer las ideas claves de cada bloque y comentarlas a partir de nuestros conocimientos previos y criticando cómo se manejan, en algunos casos, en la escuela actual. Tu posición como profesora y las prácticas que realices, pueden ayudarte a darte cuenta, por ejemplo, de que hay muchos profesores que solo hacen un uso paraliterario de la literatura obligando a extraer enseñanzas adultas o limitando la lectura al aprendizaje de conocimientos y/o valores.

    - Además de una crítica un poco más beligerante, echo en falta (en relación con las ideas claves) alguna referencia al uso de los tres gáneros en el aula. No me refiero a que hagas planteamientos didácticos (la didáctica la veremos en el bloque 4, sino que demuestres ser consciente de que la literatura también es la poesía y el teatro aunque, en las aulas, la impresión que reciben los niños es que son géneros menores, casi incomprensible el primero y simplemente lúdico el segundo.

    - Recuerda, además de citar las fuentes utilizadas, incluir varios enlaces a webs prácticas para los maestros que tengan relación con el tema tratado. En este caso es interesante que enlaces páginas en las que puedas estar al tanto de novedades editoriales de literatura infantil con algunas indicaciones sobre temas, aspectos relevantes, etc, o, simplemente, reseñas realizadas por personas cualificadas.

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