Artículo 1.
Literatura infantil.
En el presente artículo voy a detenerme primero en
cuestiones teóricas relativas a la literatura infantil, como el concepto de
literatura infantil y la situación actual, para centrarme en una segunda parte
en aplicaciones didácticas y propuestas pedagógicas que considero interesantes
para mi futura actuación docente. Para llegar a las conclusiones expuestas he
consultado el bloque teórico de la asignatura así como la documentación
complementaria. También he investigado leyendo libros y artículos referentes al
tema. He contrastado asimismo lo investigado con mi propia experiencia como
estudiante y como profesora.
Para entender el concepto de literatura infantil hay que
detenerse en primer lugar en el de “literatura” y en segundo lugar en el de
“infantil”. Como se menciona en el bloque teórico para que un texto se
considere literario tiene que cumplir cuatro requisitos:
a) Objetivo artístico; es decir la creación de arte mediante
las palabras.
b) Predominio de la función poética del lenguaje
c) Pertenencia a uno de los tres géneros literarios: poesía,
narrativa o teatro
d) Texto de ficción.
En este sentido es fundamental diferenciar literatura de
paraliteratura, pues en muchas ocasiones se ha considerado literatura infantil
lo que en realidad era paraliteratura. Así ha ocurrido con textos que aun
teniendo muchas similitudes con los literarios diferían sobre todo en el
objetivo, que era principalmente moralizante. Un ejemplo son los cuentos de
Perrault, cuentos morales y didácticos y no historias de mero entretenimiento.
Es literatura “infantil” porque está destinada a los niños.
Se podría considerar que la frontera entre literatura infantil y juvenil está
en los 12 años aunque por supuesto los límites son relativos dependiendo en
gran medida de los intereses y desarrollo de cada niño en particular.
Es sobre todo en la segunda mitad
del siglo XX cuando se va consolidando el género de la literatura infantil con
el paso de textos paraliterarios a literarios. Se pasa del objetivo didáctico
al objetivo artístico y los personajes arquetípicos y planos se convierten en
personajes reales, con los que el lector infantil se identifica mucho más. Destacan
escritoras como Gloria Fuertes, en cuyos cuentos la imaginación no tiene límites
hasta caer el llamado “nonsense” donde se producen escenas aparentemente
disparatadas pero que contribuyen ,como expone Consuelo Armijo (“El nonsense,
un arma contra las mentes cuadradas”),a desarrollar la imaginación del niño y a
ensanchar su espacio mental frente al mundo pragmático de los adultos donde
parece que sólo lo racional tiene cabida. Sin embargo y como señala Ana
Garralón (“La literaratura infantil en la España de los noventa”), queda mucho
camino por recorrer para que la gran parte de la literatura que se publica
destinada a los niños sea realmente literatura infantil. Según esta autora
existe una gran cantidad de obras comerciales en las que la calidad literaria
deja mucho que desear: personajes planos, ambientes conocidos, desenlaces previsibles,
lenguaje directo y escaso en recursos literarios etc.
Respecto a la educación literaria me ha parecido muy
interesante el libro Literatura Infantil
y Juvenil y educación literaria,
del autor Pedro C Cerrillo . Este autor señala la importancia del cambio de
paradigmas educativos en la materia de literatura donde se va adquiriendo cada
vez más conciencia de la importancia de pasar de la enseñanza de contenidos
literarios a una enseñanza enfocada a que el alumno aprenda a leer, a gozar con
los libros y a valorarlos, es decir, a hacer posible la experiencia personal de
la lectura. Para llegar a alcanzar este objetivo es necesario que el lector
vaya desarrollando la competencia literaria, con el fin de que pueda sacar el
mayor provecho de esta experiencia. Esta competencia es una noción compleja
pues no sólo indica competencia lingüística, sino también capacidad por parte
del lector de descifrar la simbología de la obra literaria, de hacer
inferencias con su experiencia previa, de utilizar la imaginación y conjugar lo
leído con lo imaginado etc. Esta competencia se puede enseñar ya desde la
escuela mediante actividades que pongan en marcha los mecanismos utilizados para
conseguir una lectura gratificante y provechosa.
Mi experiencia como alumna de la asignatura de literatura ha
sido en general negativa. Recuerdo especialmente la experiencia ardua de la
lectura del Lazarillo de Tormes en 5º de primaria. Me pareció una tarea muy
difícil por la complejidad del lenguaje y además me resultó muy aburrida por no
identificarme en absoluto con el personaje. Desde la luz de lo leído entiendo
mi desagrado ya que ni la lectura ni las actividades propuestas eran adecuadas
a mi edad. Para que un texto motive a los alumnos es fundamental tomar en
cuenta sus intereses y su nivel de desarrollo lingüístico, cognitivo ,
emocional. También es importante que los niños puedan identificarse con los
personajes y las situaciones vividas por ellos. Es esencial en este sentido que
los personajes sean reales y no estereotipados y las situaciones cercanas a los
contextos de vida de los lectores.
Como profesora de inglés en secundaria he participado en
actividades de animación a la lectura. Así una vez a la semana llevábamos a los
alumnos a la biblioteca del centro. El primer día les mostrábamos la forma en
que los libros estaban ordenados y los procedimientos para sacar un libro.
Después tenían que escoger un libro en inglés adecuado a su nivel y leerlo para
posteriormente rellenar una ficha. Disfrutaban mucho el momento de escoger el
libro, pues se sentían con la libertad de escoger un texto que respondiera a
sus intereses y no un texto impuesto. Creo que esta idea de libertad del lector
es muy importante pues de ella resulta en gran medida que una lectura sea
motivadora. Si volviera a vivir esta experiencia didáctica habría suprimido la
actividad posterior a la lectura de rellenar la ficha, pues es esta una
actividad de contenidos y no enfocada a mejorar la competencia literaria.
Habría tratado de proponer una actividad más motivadora donde los alumnos
compartieran de forma amena y natural sus experiencias de lectura con la clase.
Como propuestas didácticas para motivar a los niños a leer
se me ocurre a la luz de lo leído y de mis experiencias lo siguiente:
-Escoger cuidadosamente libros de lectura apropiados, con
historias y personajes con los que los niños se puedan identificar. Si es
posible ofrecer diversas opciones para que puedan escoger en función de sus
intereses.
-Presentar actividades creativas enfocadas a mejorar la
competencia literaria y no a aprender contenidos: actividades de inferencias
con situaciones vividas por ellos que se asemejen a las presentadas en el
texto, actividades donde tengan que utilizar la creatividad e imaginación:
inventar otro final para una historia, dramatización o plasmación plástica de
un poema, etc.
-Compartir las experiencias lectoras creando espacios donde
los alumnos puedan comentar sus lecturas. Un ejemplo es crear un blog llamado
“el rincón del lector”.
-Maximizar las posibilidades de lectura ofreciendo tiempos
de lectura así como espacios adecuados. Se me ocurre la idea de crear una
biblioteca en la propia clase con libros que los propios niños aporten y que
podrían comentar a sus compañeros e intercambiar. Se podría dedicar un tiempo a
la lectura cada día, premiar a alumnos que terminen pronto otras actividades
con un tiempo para leer. También en este sentido sería interesante sacar el
máximo provecho a la biblioteca del centro, ofreciendo a los alumnos la
posibilidad de leer en este espacio privilegiado con frecuencia.
-Realizar proyectos comunes con otras materias. Se me ocurre
un día dedicado al libro en el que se
trabaje la experiencia literaria desde las diferentes áreas y en los distintos
ciclos y se haga una puesta común en el salón de actos . En Educación Física se
puede hacer un baile que escenifique un poema, en Educación Artística
creaciones que visualicen una experiencia literaria etc.
Como conclusión, la realización de este artículo junto con
el proceso de reflexión e investigación requerido
me ha ayudado a tomar conciencia de la importancia de ponerse en el lugar del
lector para intentar comprender su mundo de percepciones y así poder proponer
lecturas y actividades adecuadas, formativas y motivadoras.
Artículos, libros y
webgrafía consultada
Armijo Consuelo “El
nonsense, un arma contra las mentes cuadradas”(CLIJ,45,28-31)
Garralón Ana “La
literatura infantil en la España de los noventa”(Cuatrogatos. número
3, julio-septiembre 2000)
Cerrillo, P (2007)
Literatura infantil y juvenil y educación literaria: hacia una nueva enseñanza
de la literatura. Barcelona. Ed. Octaedro. ISBN 978-84-9921-085-8
Del Amo, José Manuel.
Literatura infantil: claves para la formación de la competencia literaria.
(Aljibe, 2003)
http://plandelectura.mec.gub.uy/innovaportal/file/34692/1/formacion-lector-literario.pdf
Buen trabajo, Ana. Para mejorarlo, puedes atender a estas indicaciones:
ResponderEliminar- La idea de estos artículos es extraer las ideas claves de cada bloque y comentarlas a partir de nuestros conocimientos previos y criticando cómo se manejan, en algunos casos, en la escuela actual. Tu posición como profesora y las prácticas que realices, pueden ayudarte a darte cuenta, por ejemplo, de que hay muchos profesores que solo hacen un uso paraliterario de la literatura obligando a extraer enseñanzas adultas o limitando la lectura al aprendizaje de conocimientos y/o valores.
- Además de una crítica un poco más beligerante, echo en falta (en relación con las ideas claves) alguna referencia al uso de los tres gáneros en el aula. No me refiero a que hagas planteamientos didácticos (la didáctica la veremos en el bloque 4, sino que demuestres ser consciente de que la literatura también es la poesía y el teatro aunque, en las aulas, la impresión que reciben los niños es que son géneros menores, casi incomprensible el primero y simplemente lúdico el segundo.
- Recuerda, además de citar las fuentes utilizadas, incluir varios enlaces a webs prácticas para los maestros que tengan relación con el tema tratado. En este caso es interesante que enlaces páginas en las que puedas estar al tanto de novedades editoriales de literatura infantil con algunas indicaciones sobre temas, aspectos relevantes, etc, o, simplemente, reseñas realizadas por personas cualificadas.