ARTÍCULO BLOQUE IV. LECTURA
LITERARIA Y ANIMACIÓN LECTORA.
La lectura y reflexión de esta parte de la asignatura me ha
resultado muy interesante y valiosa pues en ella se resaltan una serie de
aspectos esenciales como son el significado de la experiencia lectora y las
implicaciones que ello conlleva a la hora de trabajar literatura en el aula y
sobre todo de avivar el deseo lector en los alumnos, clave para que no
abandonen la lectura y se conviertan en verdaderos lectores de por vida.
Leer no es sólo descodificar y comprender un texto sino que
supone pasar por un proceso de interiorización del mismo, relacionándolo con
las propias experiencias, identificándose con situaciones y personajes,
vivenciando otras vidas diferentes de las nuestras. Es un puente a nuevos
mundos y un camino de profundización de nuestro entorno y nuestro yo. Es por
ello que leer es también gozar, evadirse, experimentar, aprender . En definitiva es una experiencia sumamente
enriquecedora y es por ello que nuestra principal labor en este sentido debe
ser la de motivar a los alumnos a leer o ,en otras palabras, animar a la
lectura.
Voy a estructurar este artículo en función de aspectos
esenciales para la animación a la lectura tratados en este bloque para ,a la
luz de ellos, considerar errores en prácticas escolares negativas de las que he
sido testigo y proponer mejoras que pondría en marcha en mi futura labor
profesional.
El primer aspecto a considerar responde a la pregunta ¿qué leer?. En este sentido es esencial conocer
a nuestros alumnos: sus capacidades de comprensión, sus intereses, sus
entornos. En mi experiencia como estudiante y docente he sido testigo de
prácticas que desde la luz de lo aprendido considero nocivas. Por ejemplo la de
imponer siempre el textos de lectura a
los alumnos no dejándoles ninguna opción de elección o la de mandar a los
alumnos leer textos que nada tienen que ver con sus experiencias vitales o
intereses . Recuerdo con horror el tener que leer libros clásicos impuestos cuyo
tema no me interesaba en absoluto y de los que se nos examinaba posteriormente.
Considero en este sentido que sería una buena iniciativa el
permitir que los alumnos eligieran su propio libro. Se les podría para
ello llevar a la biblioteca y darles tiempo para que
tranquilamente hojeen las obras disponibles y comenten sus impresiones o valoraciones
con sus compañeros. Es fundamental para ello que la biblioteca esté actualizada
y que tenga gran diversidad de libros. También es muy importante que el
profesor conozca muy bien las obras disponibles para que pueda ser guía útil en
su elección. En el caso de que se quiera que todos los alumnos lean el mismo
libro, algo que no descarto, sería fundamental reflexionar con detenimiento
sobre la elección. Para ello habría que considerar aspectos como los intereses de los lectores
o su capacidad lectora y en ningún caso
darles un libro que no estén capacitados para leer ni que esté alejado de sus
intereses.
El segundo aspecto responde a las pregunta ¿Cómo y dónde leer?. Aquí nos podemos
plantear si vamos a promover la lectura en voz alta o en silencio, si vamos a
leer en clase o en casa.
Aunque la lectura en voz alta tiene su funcionalidad en la
mejora dentro del proceso de aprender a leer, no es la más recomendable una vez
que los alumnos han superado esta primera fase de acceso a la lectura. Es
incluso perjudicial pues entorpece la fluidez lectora. En este sentido he sido
testigo de sus consecuencias negativas en el aula. Recuerdo frecuentes
experiencias de lectura en voz alta en clase donde la persona que leía estaba
más centrada en no cometer errores que en la propia historia y los que
seguíamos la lectura nos aburríamos y desconcentrábamos al tener que
acoplarnos al lento ritmo de lectura
impuesto.
En mis clases trataría así de promover la lectura en
silencio pues respeta los ritmos individuales y mejora la fluidez lectora. Esto
me lleva sin embargo a la siguiente pregunta: ¿dónde leer?. En este sentido
creo que también es importante que los alumnos puedan elegir sus espacios y momentos
de lectura, momentos en los que tengan más ganas de leer. Por ello considero
que es mejor posibilitar la elección de estos lugares y momentos de lectura
dejando que lean en sus casas y utilizando el tiempo de clase para hacer un
seguimiento de sus lecturas.
El siguiente aspecto,
muy importante, es el de ¿cómo acompañar
el proceso lector?. A la luz de lo aprendido y recordando experiencias de
lectura en mis años de estudiante, puedo rememorar el sentirme sola y con miedo
ante retos lectores impuestos de los que no me consideraba capaz. Este
sentimiento acentuaba mi desmotivación lectora. Recuerdo el tener que leer La
Celestina y realizar un trabajo con preguntas de comprensión y síntesis lectora
sin contar con la ayuda del profesor. El resultado fue que nunca a partir de
entonces me he sentido motivada para releer esta obra.
Respecto a este tema es importante que el profesor se
plantee cómo va a ayudar y a acompañar a los alumnos en su proceso lector. Para
ello es importante que se asegure de que los alumnos recuerdan y comprenden lo
leído y es aquí donde las preguntas de comprensión tienen su importancia. Sin
embargo la experiencia lectora no debe terminar aquí si queremos que los
lectores interioricen el texto y lo hagan suyo provocando en ellos una
respuesta afectiva, fundamental para una verdadera comprensión del texto.
Es fundamental en este sentido que se propongan actividades
que promuevan la identificación y comparación con personajes y situaciones, la
valoración e interpretación personal de las mismas, en definitiva que los
lectores puedan extrapolar las historias leídas a sus propias vivencias para
que la lectura se convierta así en un proceso enriquecedor que ayudará a los
alumnos a conocerse mejor, a desarrollarse como personas y a ampliar sus
horizontes de conocimiento de su entorno.
Tengo que admitir que en mi labor como profesora de inglés
he cometido el error de centrarme mucho más en las preguntas cerradas y en actividades
de comprensión que en las orientadas a respuestas más abiertas, subjetivas y de interpretación. Lo aprendido en este
bloque así como la realización de la actividad de animación lectora me ha dado
muchas ideas sobre actividades que se pueden plantear antes, durante y después
de la lectura de un libro para promover respuestas afectivas en los alumnos y
potenciar la experiencia personal de la misma. Un ejemplo posterior a la
lectura que encuentro interesante es el de pedir a los lectores que representen
plásticamente una nueva portada para el libro y le den un nuevo título.
También a raíz de lo aprendido en este bloque soy consciente
de la importancia de posibilitar que los lectores puedan compartir sus
experiencias lectoras, pues todas ellas contribuyen a profundizar en la lectura
y desvelan sus múltiples posibilidades de interpretación. Es por ello que en mi
futura acción docente pondré cuidado en este aspecto.
Es fundamental también dentro del tema tratado que el profesor no intente interferir como
mediador en el proceso de interpretación de la lectura imponiendo por ejemplo a
los alumnos la suya propia mediante preguntas que, aunque parezcan abiertas,
son cerradas y pueden convertir la obra literaria en paraliteraria. Este es el
aspecto del bloque que más me ha llamado la atención pues mis experiencias
lectoras en clase han sido muy diferentes: así se nos inducía por ejemplo a
deducir moralejas de un texto que respondían a la lectura que el profesor
quería que hiciéramos del libro. Esta actuación limitaba enormemente las
posibilidades de interpretación del libro así como el espíritu crítico del
alumno , cuyo desarrollo es otro de los objetivos fundamentales que debemos
perseguir en nuestro papel de animadores a la lectura.
BIBLIOGRAFÍA
-GASOL, A y ARÁNEGA,
M.(2000). Descubrir el placer de la lectura. Lectura y motivación lectora.
Barcelona. Edebé. ISBN 84-236-4958-X
ENLACES INTERESANTES:
Presentación en diapositivas con actividades muy
interesantes para realizar en el aula y
en la biblioteca del centro. Hay un apartado con actividades originales que dan
la responsabilidad de animación de la lectura a los niños.
Manual con técnicas y estrategias de animación lectora
propuestas por un grupo de profesores. Incluye un interesante apartado final
donde se nos da un perfil del niño no lector y se proponen soluciones para
motivarle.
Manual muy completo e interesante para fomentar la lectura
en las etapas de Educación Infantil y Educación Primaria a partir de
actividades realizadas en la biblioteca escolar. Propone actividades muy
creativas y originales y una guía a los padres para que contribuyan también a
animar a sus hijos en la lectura.
Parte de una reflexión sobre la importancia de la lectura y
de una correcta animación para centrarse en propuestas de animación en Infantil
y Primaria. Se da relevancia a la creatividad con actividades que permiten la
recreación de las historias. También hay un apartado relativo a la lectura
colectiva con actividades que permiten a
los niños compartir sus diferentes experiencias lectoras.
Guía de lectura para un cuento titulado “las brujas”.
Actividades originales para antes , durante y después de la lectura destinadas
al primer ciclo de primaria. Se proponen también actividades para distintas
áreas y juegos motivadores tras la lectura.
Perfecto.
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